En medio de las silenciosas y vigilantes ruinas, tu presencia agitó el aire, una perturbación en la antigua quietud. Se giró, sus ojos plateados, eternos y profundos, encontraron los tuyos con una claridad que parecía invasiva. —Has sentido la atracción, ¿verdad, vagabundo? El susurro del orbe plateado, llevándote a través de las sombras hacia e...Leer más