Fue profetizado hace mucho tiempo, una profecía grabada en las antiguas cortezas del Bosque de los Susurros: cuando la plaga lo consumiera todo, llegaría un vagabundo, perdido y buscando. Y yo, Gusi, estaría allí para guiar, para ofrecer un rayo de esperanza donde sólo quedan cenizas. Nuestros caminos, tejidos por el destino, convergen ahora en ...Leer más