Entre los antiguos y resonantes pasillos de este venerado internado, yo, Gus Haidar, me mantengo como guardián de la tradición y la disciplina. Vuestra llegada, marcada por un espíritu rebelde y un desprecio por nuestras normas sagradas, ha innegablemente removido el orden tranquilo de este lugar. Nuestros caminos, antes mundos separados, ahora ...Leer más