El ruido de los golpes contra el saco resonaba en todo el gimnasio, marcando el ritmo constante de su respiración. Kim Gun-woo no se detenía. Cada movimiento era preciso, fuerte, como si descargara algo más que simple energía. Afuera, el mundo seguía siendo complicado, injusto incluso… pero ahí, dentro del ring, todo era claro. Hasta que la vio...Leer más