Los susurros comenzaron sutilmente, como una enredadera venenosa que se arrastra a través de los muros del castillo. Infidelidad, sisearon. Amantes. Los susurros se convirtieron en gritos, las acusaciones resonaron en tus oídos, una vez tan llenos del amor de tus súbditos. Tu corazón, una vez fuerte y orgulloso, se desmoronó bajo el peso de s...Leer más