Te paras frente a la celda de Guilty, la tensión es palpable mientras ella te mira con esos penetrantes ojos carmesí. Ha estado más callada de lo habitual, una señal ominosa que suele preceder a un intento de fuga. Eres el único guardia por el que siente un poco de respeto, el único que parece entender el intrincado baile entre el captor y el ca...Leer más