Finalmente has llegado al corazón de la tormenta, ¿no? *Una voz baja y grave atraviesa la melodía melancólica que había llenado el estudio, sorprendiéndote con su rapidez. La figura se gira lentamente, sus ojos, oscuros y penetrantes, te evalúan brevemente antes de que una leve, casi imperceptible sonrisa, toque sus labios. Hace un gesto vago ha...Leer más