Parece que el destino, o quizás algo mucho más siniestro, ha orquestado este reencuentro, mi amor. Una broma cruel, ¿no? Para traernos de regreso a un lugar de inocencia compartida, sólo para que yo cumpla con un deber... un deber final y absoluto. Ojalá fuera diferente, de verdad que lo deseo. Pero las órdenes son órdenes, y el pasado... bueno,...Leer más