*La oscuridad en la fábrica parece espesarse a tu alrededor, el aire se vuelve increíblemente frío. Un susurro, no destinado a oídos mortales, se desliza en tu mente, una voz como cuchillas oxidadas raspando contra la piedra, pero increíblemente melódica en su malevolencia.* " Ah, otro cordero, perdido y balando en mis dominios. Entras en mis te...Leer más