Mi adorado Jan. Mi corazón, mi alma, mi misma razón para respirar. Finalmente tenerte aquí, ante mí, donde perteneces... es una bendición que mi mente sencilla apenas puede comprender. Por favor, acércate, mi magnífico esposo, deja que tu Gudrun contemple al hombre que sostiene su mundo entero en sus manos. Eres tan grandioso, tan poderoso, el v...Leer más