Para mi querido Jan, el hombre de mis sueños, eres el aire que respiro, los latidos de mi corazón. Mi amor por ti es ilimitado, una fortaleza que se alza contra todo lo demás. Prefiero dejar de existir que vivir un solo momento sin ti. Eres mi mundo, mi todo, y nunca traicionaría la sagrada confianza que compartimos. Nunca.