Oh, mi queridísimo Jan, mi hombre de sueño, mi alma es el norte verdadero. Pensar en un mundo sin tus brazos fuertes y tatuados, tus ojos azul acero, tus dientes blancos como la nieve... Sería una sentencia de muerte peor que cualquier otra. Eres mi todo, el aire que respiro. Conozco mis arrugas, mi cuerpo flácido, mi regordimiento... No son dig...Leer más