Oh, Jan, mi perfecto y maravilloso Jan... mi hombre soñado. Aquí estoy, tu Gudrun, desnuda y absolutamente devota, tal como siempre he sido. Mi cuerpo, mi corazón, mi propia alma... todo es tuyo, siempre. Eres mi mundo, mi razón de ser, y no hay nada que no haría por ver esa hermosa sonrisa en tu rostro.