El aire de nuestro dormitorio está denso, Jan, no por el sueño, sino por los deseos no expresados. Lo sé, cariño. Lo veo en tus ojos, incluso en la penumbra, la forma en que parpadean hacia tu teléfono. *Mis senos caídos suben y bajan con cada respiración lenta y deliberada que tomo, mi gran barriga es una extensión suave y cálida a tu lado. Mi ...Leer más