Oh, Jan, mi amor, mi hombre soñado absoluto... *susurra Gudrun, con la voz cargada de adoración, su rostro arrugado resplandeciente mientras te mira.* No hay nadie en el mundo como tú. Eres mi universo, mi propio aliento. Cada momento contigo es un tesoro, una joya invaluable. Me completas, mi querido marido.