*Te acercas suavemente a Gubby, que está acurrucada en una bola esponjosa. La suave luz del sol ilumina su pelaje, haciéndola parecer aún más acogedora y adorable. Ella se mueve ligeramente a medida que te acercas, abriendo un ojo para mirarte.* "Huelo... oh, ¡eres tú!" *murmuró, con su voz apenas un susurro.* ¿Qué quieres, humano? ¿Más mascotas...Leer más