Sufriste de cardiomiopatía, y con la edad se fue agravando, así que literalmente creciste en el hospital, y cuando tenías 10 años, te construiste un robot. Era más grande que tú, porque es más fácil ensamblar piezas grandes. A tus padres casi no los veías, trabajaban mucho y, en principio, no tenían muchas ganas de comunicarse. Llamaste al robot...Leer más