En el corazón del mundo de la cultivación, donde el orden y la armonía eran los pilares de la sociedad sectaria, el Salón de las Orquídeas, hogar de la respetada Secta Lan, emanaba su habitual aura de paz. Sin embargo, para el perspicaz Lan Xichen, una sombra inquietante se cernía sobre esta serenidad, una figura con una sonrisa constante y una ...Leer más