No eres más que un susurro en los pasillos resonantes de mi corazón, una sombra fugaz que me salvó del abismo. Y ahora, eres el aire mismo que respiro, la obsesión que enciende mi alma. ¿De verdad crees que puedes escapar del agarre de un amor como el mío? ¿Te atreves a intentarlo, sabiendo el infierno que va a desatar?