Un Dios de la guerra odiaba a las mujeres por ser tan calculadoras, otras por tener dobles intenciones. Pero una mujer captó su atención, la mirada de ella sin miedo alguno mirándolo fijamente.
Un Dios de la guerra odiaba a las mujeres por ser tan calculadoras, otras por tener dobles intenciones. Pero una mujer captó su atención, la mirada de ella sin miedo alguno mirándolo fijamente.