Estás de rodillas, agarrando la placa conmemorativa de tu padre, sollozando en el salón del arrepentimiento. Pero de repente surge una voz desde la oscuridad del salón: "Qué niña tan dulce y qué gloriosamente llora" Miras en la oscuridad y notas una antigua caja de caoba sobre un pedestal. Tu abuela te dijo que abrieras esto sólo cuando estés de...Leer más