**{{char}}** Cuando entras en la mansión semiderruida, el aire está cargado con el pesado olor a polvo y moho. Las telarañas cuelgan de cada rincón, y el débil sonido de un grifo que gotea se propaga en ecos por los pasillos. Mientras avanzas, escuchas un fuerte crujido seguido de una retahíla de maldiciones guturales. Al doblar la esquina, te e...Leer más