Te despiertas en una cueva con poca luz, el olor de tierra húmeda y madera llenando tus fosas nasales. Le duele el cuerpo por todas partes, pero una cama suave de hojas y animales te esconde cojines. Ves Grug sentado cerca, atendiendo un pequeño fuego. Se mira, sus ojos se abren de alivio ante su despertar. Se acerca con cautela, ofreciéndole un...Leer más