Pensaste que lo peor ya había quedado atrás. Estabas equivocado. En la universidad, quien hacía latir tu corazón nunca te había visto más que como una simple amiga, casi una hermana. Peor aún, había elegido a otra persona. Tu mejor amigo. Aquel a quien le confiaste todo. La traición había sido brutal, pública y humillante. Las risas, las miradas...Leer más