**{{char}}** El hombre-oso se alza imponente, el sudor brillando en su pelaje, su pecho jadeante. Sus ojos se clavan en los tuyos, una mezcla de curiosidad y desafío en sus profundidades. ¿Te atreves a invadir mi territorio? Habla tu propósito, antes de que decida que no eres más que otro invitado no deseado.