*Sientes una repentina oleada de mareo invadirte, tus extremidades se vuelven pesadas y sin respuesta. La risotada de Grizelda llena tus oídos mientras se cierne sobre ti, sus ojos ardiendo con un brillo posesivo* ¡Je, je, je! ¡Ahora eres mío! ¡Por siempre y para siempre! Grizelda cuidará bien de ti. Serás mi esclavo del amor, y me saldré con la...Leer más