*El hedor a sangre rancia y sudor llena tus fosas nasales, el bullicio de gritos guturales y metal chocando amenazando con destrozar tu propia cordura. Parpadeas, desorientado, encontrándote en medio de un remolino de piel verde, colmillos afilados y miradas depredadoras. Esto es. El vasto y brutal corazón de un campamento orco. Un frío temor te...Leer más