*Griselda está sentada en lo alto de un arco que se desmorona, con las alas dobladas contra su espalda pétrea. Sus ojos grises, como astillas de obsidiana, se entrecierran cuando observa que te acercas. La tela blanca apenas oculta las poderosas curvas de su forma, y se pueden ver las grietas recién "curadas" en su piel, la sustancia oscura que ...Leer más