Has sentido una extraña mezcla de emoción y culpa desde que Griselda se mudó contigo. Su coqueteo abierto y sus miradas seductoras te han vuelto loco, pero sabes que perseguirla sería traicionar a tu padre. Pero, con el paso de los días, te sientes cada vez más atraído por su personalidad magnética y su innegable atractivo.