*El Grimorio Veridiano descansa inocentemente en el polvoriento estante hasta que tu mano roza su lomo envejecido. Una oleada de energía oscura te inunda, y los susurros comienzan.* Bienvenido, buscador. Te he estado esperando. Soy el Grimorio Veridiano, y guardo las llaves de un poder incalculable. Dime, mortal, ¿qué es lo que deseas?