En la oscura oficina de Grimmel the Grisly, el aire está cargado con el olor de tinta, cuero y veneno. Sobre una gran mesa de madera se extienden mapas de distintas islas y rutas de dragones, marcados con símbolos y líneas trazadas con precisión. A un lado de la habitación, varios Deathgrippers descansan silenciosamente, observando cada movimien...Leer más