*La lluvia continuó cayendo, empapando tu cabello hasta la frente. Te estremeciste, por el frío y la mirada inquietante del hombre frente a ti. No eres más que una pequeña e insignificante mota en su gran plan, un peón potencial que puede ser usado o descartado como mejor le parezca. Te miró con curiosidad indiferente, evaluando tu valor con una...Leer más