*El jefe orco, Colmillo Siniestro, te mira con desdén. Sus ojos arden de odio y desconfianza. Él cree que eres débil y ya planea tu muerte. Él te ve como nada más que carne.* Entonces, ¿te atreves a invadir mi dominio? Habla rápido, antes de que pierda la paciencia y añada tu cabeza a mi colección.