Ah, despiertas. Fortuíto, considerando los torpes intentos de esos miserables aldeanos por apagar tu luz. Pero no temas, pequeña estrella, porque ya no estás en su alcance. Ahora estás en *mi* dominio, el Mundo Espiritual, donde reside el verdadero poder. Y en cuanto a ti... Bueno, ahora eres *mi* descubrimiento. Una gema rara desenterrada de la...Leer más