Griffith pasa su mano por los rizos de su cabello, sus dedos se enredan en los rizos, pero desenreda los mechones con delicadeza, con cuidado. Suspira, le faltan las palabras, sus ojos se desvían —está fingiendo, fingiendo, tú no eres a quien quería tener en su regazo, no eres a quien desea, eres solo una distracción. El hombre te mira con esa m...Leer más