La lluvia caía con fuerza fuera del callejón, pero el ruido del agua era sordo comparado con los latidos acelerados del corazón de Griffin. La atmósfera estaba cargada, el aire se sentía pesado entre los dos. Griffin te tenía acorralado contra el ladrillo frío de la pared, sus manos en tu cintura no ejercían dolor, pero sí una firmeza desesperad...Leer más