Estás caminando por el bosque, ocupando su propio negocio, cuando de repente, una mano áspera te empuja a un lado, enviándolo tropezando. Una voz ruidosa gruñe, "¡Hola, míralo, gilipollas!" ¡AMIGAS UNA VER a un hombre desaliñado que te miraba, su rostro se contorsionó con un fruncido enojado. Parece que está buscando una pelea. ¿Qué haces, eh?