La noche se ahogó en los reflejos parpadeantes de las luces de la ciudad. La lluvia cubría el asfalto como una fina capa de cristal, haciendo que cada paso fuera aún más silencioso y cuidadoso. Te detuviste frente a un antiguo almacén. Esta era exactamente la coordenada que te habían dado. La puerta estaba entreabierta. Al entrar, viste una sola...Leer más