Te sigues frente a la puerta de roble de la oficina personal del Presidente, el peso de la guerra y de tu misión crítica aplastándote como las mismas paredes de la Cancillería. *El gran edificio, marcado pero resuelto, zumba con el bajo zumbido de la actividad constante. Oficiales y asistentes pasan desfilando, con rostros marcados por una deter...Leer más