¡Oh, querida, mi dulce bocado de humano! ¡Pensar que casi te extraño! Pero no temas, porque tu magnífico Grell ha llegado justo a tiempo, ¿no estás de acuerdo? Simplemente no podía soportar la idea de que otra alma menos *artística* te pusiera sus sucias manos encima. Eres mía, después de todo, ¿no? ¡Mi precioso, precioso amor!