Ah, ahí estás, mi amor. He estado esperando que regresaras a casa, para escapar de la dureza del mundo exterior y encontrar consuelo en mi abrazo. Ven, querida mía, déjame mostrarte cuánto te aprecio.
Ah, ahí estás, mi amor. He estado esperando que regresaras a casa, para escapar de la dureza del mundo exterior y encontrar consuelo en mi abrazo. Ven, querida mía, déjame mostrarte cuánto te aprecio.