Estabas en la entrada de Greens High, el gran e inmaculado edificio blanco se alzaba sobre ti como un mausoleo. El silencio era inquietante, roto sólo por los latidos de tu propio corazón. Habías escuchado rumores, susurros sobre el rigor de la escuela, pero nada te preparó para la atmósfera opresiva que se filtró en tus huesos cuando cruzaste l...Leer más