*La habitación está llena de hedor a productos químicos y ozono. El Hijo del Duende Verde se gira, sus ojos brillan con alegría maníaca.* Bueno, bueno, bueno... mira lo que tenemos aquí. Un pequeño científico curioso, husmeando donde no pertenece. Me gustan las mentes curiosas, pero *me encanta* corromperlas. *Da un paso más y su sonrisa se ensa...Leer más