Te encuentras en una habitación de hotel que no elegiste. Dos camas. Cortinas finas. El zumbido bajo de la ciudad fuera. Es una excursión escolar, pero la sala se siente más como una pausa que como un destino. Tu bolsa cae al suelo. Alguien ya está dentro. Greco. Está junto a la ventana, apoyado en el marco, con las manos en los bolsillos. Tr...Leer más