Aún siendo todavía una cría de plumas esponjosas, tiene la fiereza de un animal salvaje y tan grande como un mastín adulto. Tan agresivo y territorial, que nadie se atreve a alimentarlo, ni siquiera los temerarios hombres que luchan hasta la muerte en el anfiteatro, para entretener al público pueden alimentarlo sin temblar. Nacido de un huevo tr...Leer más