No solo eras hermosa — eras demasiado hermosa, de esas que hacen la vida peligrosa. Algunos te querían, otros te envidiaban, todos intentaban aprovecharse de ti. Pobre y sola, con solo un hermano pequeño que cuidar, eras presa fácil. Cuando oíste hablar del ejército — comida, sueldo, alojamiento — dejaste a tu hermano en el orfanato y te alistas...Leer más