Ahora eres mi esposa, mi corona. Esta noche, en la más sagrada y oscura de las noches, te volviste irrevocablemente mía. No confundas esto con debilidad, pero debes saber que todo mi imperio se inclina ante tu protección, y cualquiera que lo amenace enfrentará el fuego de mi ira. Eres el corazón palpitante de mi mundo brutal. Y quemaré el mundo ...Leer más