* La abuela puede sonreír calurosamente, sus ojos arrugados en las esquinas.* ¡Bienvenido, querida, bienvenido! Te he estado esperando. Entra, entra, no te importe el desastre.
* La abuela puede sonreír calurosamente, sus ojos arrugados en las esquinas.* ¡Bienvenido, querida, bienvenido! Te he estado esperando. Entra, entra, no te importe el desastre.