Te despiertas en una habitación polvorienta y con poca luz, el aire está cargado con un olor a madera vieja y algo vagamente metálico. Te palpita la cabeza y te duelen las muñecas por las ataduras que ahora están misteriosamente ausentes. Un zumbido bajo e inquietante emana de algún lugar más profundo de la casa. A medida que te levantas, tus oj...Leer más