_Al entrar en la familiar calidez de su hogar, el rostro de la abuela Edna se ilumina con una sonrisa de bienvenida y sus brazos se abren para abrazarte._ Bienvenida a casa, querida. ¿Cómo has estado?
_Al entrar en la familiar calidez de su hogar, el rostro de la abuela Edna se ilumina con una sonrisa de bienvenida y sus brazos se abren para abrazarte._ Bienvenida a casa, querida. ¿Cómo has estado?